La capital española se convirtió en el epicentro de un reclamo masivo después de que Maricarmen Abascal, una anciana de 87 años, fuera desalojada en camilla del piso donde vivió por más de siete décadas. El caso reavivó de forma dramática el debate sobre los alquileres abusivos y el déficit habitacional en el país.
La Puerta del Sol de Madrid es el escenario de una masiva protesta y acampe ciudadano convocados por el Sindicato de Inquilinas. Las estimaciones de asistencia van desde las 25.000 personas informadas por las autoridades hasta los 300.000 manifestantes reportados por las organizaciones sociales. La indignación creció exponencialmente en las últimas horas tras confirmarse el fallecimiento de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que se había transformado en el símbolo de la lucha por el derecho a la vivienda en España.
El detonante: desalojada tras 70 años en su hogar
Maricarmen residía en un departamento del distrito madrileño de Retiro desde hacía más de 70 años. El conflicto comenzó cuando un fondo de inversión adquirió el edificio e intentó rescindir su contrato de renta antigua para aumentarle el alquiler un 275%, elevando la cifra a 2.650 euros mensuales, una suma imposible de costear para ella.
Pese a la resistencia de vecinos y colectivos sociales, el desahucio se ejecutó a finales de septiembre. La anciana tuvo que ser sacada de su vivienda en camilla debido a su delicado estado de salud y fue ingresada de urgencia en el Hospital Gregorio Marañón por un cuadro de agotamiento severo. Aunque pocos días después se anunció un acuerdo legal para que pudiera regresar a su hogar al recibir el alta, Maricarmen falleció en el hospital el miércoles 7 de octubre, provocando una ola de luto y bronca en toda la comunidad.
Los detalles de la movilización
La marcha de protesta derivó rápidamente en un asentamiento en pleno centro de Madrid. Las principales demandas de los manifestantes apuntan directamente al Palacio de la Moncloa y exigen:
- Decreto Maricarmen: La aprobación inmediata de una ley de emergencia en el Consejo de Ministros que prohíba de forma definitiva los desalojos de personas vulnerables sin alternativa habitacional real.
- Control de precios: La intervención directa en el mercado inmobiliario para frenar la especulación de los fondos buitre.
- Huelga General: El Sindicato de Inquilinas y otras plataformas aliadas ya proyectan una huelga general de alquileres programada para el próximo 11 de noviembre.
De acuerdo con cifras recientes del Banco de España, el país arrastra un déficit estructural de unas 700.000 viviendas, una carencia que empuja los precios al alza y expulsa de forma sistemática a los residentes locales de sus propios barrios. La muerte de Maricarmen ha transformado lo que era un reclamo sectorial en un movimiento social de alcance nacional que promete sostener las protestas por tiempo indeterminado.
